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El ritual del aperitivo en Francia

El aperitivo es un ritual social bien anclado en la sociedad francesa; aunque es menos sistemático que antes, durante el fin de semana o en vacaciones, es todavía prácticamente inevitable. Sirve para compartir un trago con alguien, un conocido, amigo o familiar antes de pasar a la mesa. Es un momento de convivencia que los franceses aprecian mucho. Se puede tomar un aperitivo en un bar, pero es más común tomarlo en casa. No es inusual, por cierto, invitar a los conocidos (de trabajo o vecindario) sólo para el aperitivo: una vez haya finalizado, los invitados vuelven a sus casas para la comida.

Aperitivo en Francia

El aperitivo funciona como una cámara de aire, una transición: después de la jornada de trabajo, permite descomprimir, pasar a la esfera íntima; antes de la comida con los amigos o la familia, permite que los invitados se instalen y que, con la ayuda del alcohol, todos se sientan a gusto; el o la cocinera también tendrá la ocasión de acabar tranquilamente los últimos preparativos para la comida (de hecho es esta persona que anuncia el final del aperitivo e invita a pasar a la mesa). Si a la gente solamente se les ha invitado para tomar el aperitivo, ello ayudará a conocerlos mejor y saber si queremos renovar o no la invitación o dejar para más adelante la invitación del almuerzo o cena para una próxima ocasión.

El aperitivo, o mejor dicho, como dicen los franceses: “ l’apéro “, dura por lo menos una media hora pero se alarga fácilmente: no es raro que este ritual dure una hora y media. En este caso, se vuelve a hacer una o dos rondas de bebida. Con el fin de no acabar demasiado bebido (los alcoholes propuestos, como el whisky o el pastis, pueden ser fuertes), el aperitivo va acompañado de un refrigerio: cacahuetes, galletas saladas, olivas…

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Los horarios laborales en Francia

¡Cuántas veces los trabajadores de una filial francesa en España se han quedado sorprendidos a la hora de telefonear a la sede en Francia! A las 18h a veces antes, la llamada sonaba para las paredes: ¡todos se habían ido! ¿Qué? Mientras que en España es frecuente que los empleados acaben el trabajo hacia las 20h, ¿cómo es posible que estos franceses ya hayan tomado el portante a las 18h?

Horarios laborales en FranciaEsto es porque los horarios laborales, en Francia, son radicalmente diferentes. Y si la ley sobre las 35h ha reducido, efectivamente, la jornada laboral, ésta no ha cambiado, fundamentalmente, las cosas en relación con las 40h semanales de antes: cuando se han hecho las horas, se haya acabado o no el trabajo, se marcha y, de todas formas, si se sigue, entonces, automáticamente, se pagan las horas extras. ¡Gran diferencia entre Francia y España!

Claro está que hay que matizar. Mientras que la jornada típica de un trabajador empieza a las 8h para acabar hacia las 17h (con 1h de pausa, aproximadamente, para almorzar), los ejecutivos llegan más bien hacia las 9h y a menudo no se van hasta las 20h (sin que, obligatoriamente, estas horas extras estén pagadas).

Esta manera de concentrar el esfuerzo en un lapso de tiempo reducido es típicamente francesa. Piensen que, por ejemplo, la jornada escolar de los niños, que se benefician de dos semanas de vacaciones cada mes y medio, es larga y cargada. ¿Qué hay que hacer, entonces, para ser productivos en estas condiciones? Los franceses os contestaran con orgullo que su índice de productividad es uno de los más elevados del mundo: es verdad, ¡hay que compensar!

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